Las alfombras son un elemento de decoración y confort prácticamente imprescindibles en casi todas las casas. Aportan calidez, generan confort, de dan un toque a la estancia… La cantidad de variedades, entre tamaño, colores, textura, materiales y otras características las convierten en unos elementos muy versátiles y usados.

Sin embargo, mantenerlas limpias es otra historia. Debido a los materiales con los que suelen estar fabricadas, por lo general muy absorbentes, son blanco de todo tipo de manchas.

Consejos para lavar tu alfombra

Las alfombras no solo cogen olores y se manchan con facilidad, sino que además son un imán para los gérmenes y los ácaros. Para evitar que tu alfombra sea un nido de suciedad, debes limpiarla de forma periódica. Te damos unos cuantos consejos para limpiar tu alfombra de la mejor manera:

Con sal gorda

Rápido y barato. Mezcla un poco de sal gorda con agua hasta formar una pasta. Extiéndela sobre la alfombra y deja que se seque. Luego, frota con un cepillo para que actúe mejor y retira los restos con el aspirador.

Con vinagre de alcohol

Otro de los remedios más eficaces es usar vinagre de alcohol caliente. Úsalo para frotar la  alfombra con un paño de algodón y déjalo actuar unos minutos. Después, pasa un paño seco para asegurarte de que retiras la humedad y pásale el aspirador. ¡Quedará como nueva!

Quitar olores desagradables

Es tremendamente fácil que las alfombras cojan mal olor. Para neutralizarlo, una forma rápida es usar bicarbonato. Espolvorea un poco sobre la alfombra, deja que actué durante unos minutos y retíralo con el aspirador. Este procedimiento es mucho más rápido y barato que llevar la alfombra a la tintorería.

Quitar manchas

Ante una mancha, como sucede con todos los tejidos, tenemos que actuar rápido para evitar que cale, ya que después nos costará mucho más limpiarla. Podemos usar un papel absorbente para evitar que la mancha se expanda. No uses una esponja o una bayeta muy mojada, ya que podrías hacer que la mancha se extendiera mucho más. También puedes usar un quitamanchas, pero en estos casos, asegúrate siempre de que el producto no dañará la alfombra.

Trucos para mantener tu alfombra limpia y en buen estado

Los muebles

Normalmente, las alfombras se colocan debajo de los muebles, como la mesa, el sofá o la cama. Su peso deja marcas en el tejido que, a la larga, son muy difíciles de disimular o eliminar. Para evitarlo, lo recomendado es que se vaya moviendo cada cierto tiempo la disposición de la alfombra o la de los muebles. Así no dejaremos marcas permanentes, y la alfombra no sufrirá tanto.

El polvo y la suciedad

Uno de los grandes enemigos de las alfombras es el polvo. Estas partículas a simple vista invisibles van acumulándose en la alfombra día tras día, lo que acaba estropeando las fibras y apelmazando la alfombra. Para combatir sus efectos, es muy importante pasar el aspirador de vez en cuando y, cuando se pueda, sacudirla y airearla.

Bien guardada

Hay gente que cambia las alfombras dependiendo de la época del año: por ejemplo, usa una alfombra de pelo largo en invierno y con la llegada de la primavera la cambia por una de fibras naturales, más transpirables. Este también es un buen método para ir conservando mejor nuestras alfombras. Cuando quieras guardarla, no está de más que la lleves a la tintorería para asegurarte de que queda bien limpia y guárdala en horizontal y sin ningún peso encima, enrollada en papel de periódico para que absorba la posible humedad y no se dañe.

Si tienes en cuenta todos estos consejos y trucos para mantener limpia tu alfombra, verás cómo lucen de otra manera y mejoran así la calidad de tu hogar.

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