Una de las partes más importantes en el diseño de un espacio, además de la disposición de los muebles, los colores o la luz, es la elección de los tejidos. Los tejidos son básicos a la hora de conseguir un lugar bien decorado y funcional, y en el caso de según qué sectores, la elección de los tejidos pasa por que las telas cumplan ciertas normativas.

Uno de estos requerimientos es la resistencia al fuego, y aquí es donde entran en escena lo que se conoce como telas ignífugas.

Características de las telas ignífugas

Las telas ignífugas son un tipo de tejido que impide la propagación del fuego y no producen gases tóxicos al eliminar la fuente de ignición. Además, esta clase de tejidos se auto extinguen; por tanto, disminuyen la probabilidad de quemaduras. Es una propiedad especial que no se pierde con el tiempo ni con el lavado, así que resultan muy prácticas.

Las telas ignífugas se usan sobre todo en hoteles, museos, teatros o en ciertas industrias y empresas. En la actualidad, se han hecho populares para su uso también en hogares, oficinas y locales. Se le pueden dar varios usos: cortinas, tapizados, mantelerías o alfombras, además de aportar una solución ignífuga sin renunciar al gusto.

Además, estos tejidos tienen otras ventajas:

  • Por su compuesto, resultan muy fáciles de limpiar.
  • En su mayoría tienen un aspecto similar a tejidos no ignífugos o normales.
  • Son eficientes para el ahorro energético, ya que necesitan menos agua y detergente.
  • No se destiñen fácilmente, conservan su color en el tiempo.
  • No son tóxicos para la piel ni alergénicos.

¿Cómo se fabrican las telas ignífugas?

El proceso de fabricación de los tejidos ignífugos pasa por la adición de inhibidores químicos que modifican el comportamiento ante el fuego de estas telas que, en condiciones normales, son muy combustibles, evitando la propagación o dificultando la ignición.

Hay tres formas de convertir un tejido normal en ignífugo:

  • Reacción química: El material se calienta y se combina químicamente con sustancias  como el bromo o el cloro. No es posible aplicar a textiles que ya estén instalados.
  • Impregnación: Este proceso consiste en disolver o dispersar material ignífugo en agua y luego saturar por aspersión o inmersión el tejido.
  • Recubrimiento: Se coloca una capa superficial o laminación adhesiva. Tiene la desventaja que tiende a generar rigidez en la tela.

Flame Tech

En Texere tenemos un amplio catálogo de telas ignífugas. Contamos con tejidos con la tecnología Flame Tech, que actúa directamente contra la combustión de la llama aminorando el efecto y autoextinguiéndola. Además, también impide el inicio de la combustión, creando una barrera invisible anti-fuego para evitar que prenda la fibra y los diferentes componentes textiles.

Nuestros tejidos pueden ser usados para cortinas, toldos, ropa de cama, tapicería, revestimiento de paredes, manteles y alfombras. Siempre manteniendo un gran estilo, calidad y elegancia.

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